domingo, 16 de enero de 2011

El aburrimiento que me invade en tu presencia

El férreo tedio que me invade el alma
en tu presencia pesada y aburrida
pide piedad.

Eres cual roca sigiloso
No eres parcial, cual ángel recto
Eres viril en porte y gesto
Eres estático y... tedioso.

El odio

 Esperando en el pie del árbol muerto
mi alma quiso consagrar su vida
y puso fin a todo movimiento.
 Renunció al aire que su mal bebía
y que su llanto consolar trataba
renunció al mundo que morir la oía.

No es verdad que espere en el desasosiego

No es cierto que en el desasosiego
prevalezca aún un rayo de clara incertidumbre
No es verdad que la vereda escarlata, entretejida entre sollozo y llanto
aguarde tu regreso

pues es tu partida,
tu partida de marfil y alcíbar,
lo que envenena el viento.

Ahora, comprendo, no quise que en la noche hirera la mitad de su blancura pétrea
tu sonrisa de esfinge, tu calor de ébano.
Todo ha muerto en el crisol. El crisol inmaculado.

Me ha herido recatándose en la sombra

Te amé, puramente
y exalté tus dones y tus gracias, por lo demás inexistentes.
La vida que quise ver entre tus ojos
era vida mentida,
y lágrimas de sangre ahora veo
cercenar las esperanzas que crecieron.

Márchate
a tu balcón de mármol
vuelve a tu caverna tosca de granito
No quiero que atormentes mi suspiro con las mentiras de tus sueños
con tus abrazos de marea.

Escucha, cuando todo te fue dado y premiaste mi alborozo y mi cariño
con mentiras y palabras, con gestos vacíos,
mi deseo pulsante.

Quien bebe el amargo cáliz está condenado a la muerte
Pagará el hospedaje con su vida

miércoles, 12 de enero de 2011

Destrucción calculada

El leve canto
inspira y desordena
mata y arroya, deja la condena
el leve canto desalmado
que escribe su ambición con oro muerto.

El leve canto
que en la noche amena
suma su voz a la del viento
El leve canto, el desconcierto
de la aflicción de tempestad serena.
suma su son
con paso atento
suma su vida e instrumeto
su frágil nota, su cadena
ata sin vano desaliento.

sábado, 8 de enero de 2011

El verso que supera mi paciencia

Este poema lo escribí hace algo de tiempo,
antes de que todo acabase,
en uno de esos momentos efímeros en los que conseguí olvidarte,
pero el miedo y la lucha no  me dejaron publicarlo.
Ahora que todo ha terminado, lo publico.


Señor de los infiernos desvelados.
Eso es lo último que fuiste para mí
Y después, nada.
Y sin el amor hundiendo como acero en mi pecho su ala
Fui feliz
Muy feliz, libre de la crüel ponzoña
Libre del hierro.
Feliz llanamente.
Las horas de laboratorio me hicieron olvidarte.
Y ahora ya no recuerdo tus suspiros
Tu forma de caminar o de pensar
El discurso de tus labios
Ni tu perfume
Tu olor
Lo que más amé de ti.
No son ya ni siquiera sombras de recuerdo.
Las horas de laboratorio me hicieron olvidarte.
Señor de los infiernos desvelados
Eso es lo último que fuiste para mí
Y después, nada.

Ahora soy feliz, sin Amor.
Ahora ya no sufro, pero tampoco padezco la indiferencia ácrona.
No, y la alegría de quién soy me embarga de nuevo.
Y volvería a besar tu rostro una vez más
Si pudiera recordarlo.

viernes, 7 de enero de 2011

Paraíso incendiado por la sombra

Para Pach,
quién me dio un plazo de dos días, 
endecasílabos escritos con sangre.

He de morir para tenerte, 
Paraíso incendiado por la sombra.
Pesar que no respira, daño inmenso,
crisol inmarcesible de mentiras.

Enfermedad que rompe
con el ocaso grave de la noche.
La no-vida me aguarda tras tus puertas,
Paraíso Incendiado.

Paraíso incendiado en las tinieblas.
Mi corazón ha muerto
consumido por el deseo de habitar tus desolaciones infinitas

y crepita
manantial de cenizas
che va dicendo a l'anima: